La escala de intervención regional. Actividad para interiorizar.
- Natanael Noriega González
- 10 mar 2023
- 20 Min. de lectura
Actualizado: 23 mar 2023

Universidad autónoma de Chiapas.
Facultad de estudios superiores de Chiapas.
Licenciatura en seguridad alimentaria.
Docente: Dr. Francisco Gutiérrez García.
Alumno: Natanael Noriega González.

Módulo 2: Diagnóstico Socioeconómico y Ambiental de la Seguridad Alimentaria.
SUB 2: Nivel de diagnóstico regional, actividad para interiorizar.
Villaflores, Chiapas, marzo de 2023
¿Cuáles son los factores ambientales, económicos y sociales que identificas en tu región y que inciden en la seguridad alimentaria?
Región Frailesca.
Territorio.
La región socioeconómica VI Frailesca, según el Marco Geoestadístico 2010 que publica el INEGI, tiene una superficie de 8,001.43 km 2 y se integra por 6 municipios localizados en la parte suroeste del estado. Colinda al norte con las Regiones I Metropolitana y IV De Los Llanos, al este con la Región XI Sierra Mariscal, al sur con la Región IX Istmo Costa y al oeste con la Región II Valles Zoque.
La cabecera regional es la ciudad de Villaflores.

Se ubica dentro de las provincias fisiográficas que se reconocen como Sierra Madre de Chiapas y Depresión Central. Dentro de las dos provincias fisiográficas de la región se reconocen seis formas del relieve sobre las cuales se apoya la descripción del medio físico y cultural del territorio regional. Aquí los roles de género están bien definidos y diferenciados: el hombre a la labor y la mujer al hogar. Más de la mitad de la Población Ocupada (PO) de los cinco municipios se ubica dentro del sector primario (59.79%).
Se ubica dentro de las provincias fisiográficas que se reconocen como Sierra Madre de Chiapas y Depresión Central. Dentro de las dos provincias fisiográficas de la región se reconocen seis formas del relieve sobre las cuales se apoya la descripción del medio físico y cultural del territorio regional. Aquí los roles de género están bien definidos y diferenciados: el hombre a la labor y la mujer al hogar. Más de la mitad de la Población Ocupada (PO) de los cinco municipios se ubica dentro del sector primario (59.79%).
En la zona norte y oriente de la región se localiza en mayor proporción la sierra alta de laderas tendidas, valle con lomeríos, sierra alta de laderas escarpadas y en menor proporción meseta con cañadas y cañón típico; al sur de la región predomina la sierra alta de laderas escarpadas.
No se trata de una región de población próspera. El 94.86% de la PO en el sector primario puede considerarse pobre (entendiendo por pobre a la persona o familia que vive con menos de dos salarios mínimos), 46% lo hace con un salario mínimo, casi 40% (37.05%) no recibe ingresos y 11.73% vive con dos salarios mínimos. El cuadro siguiente muestra que el porcentaje de pobreza, según los tres tipos de pobreza propuesto por Consejo Nacional de Evaluación de la Po- lítica de Desarrollo Social (CONEVAL ) ha aumentado sobre todo en el rubro de pobreza alimentaria
En la parte oeste y central de la región se localiza la sierra alta de laderas escarpadas, y en menor proporción el valle con lomeríos. La altitud del territorio en esta región varía entre los 279 metros (al oeste del municipio de Villaflores) y hasta los 2,755 metros sobre el nivel del mar (al extremo sur del municipio de Montecristo de Guerrero). Las principales elevaciones ubicadas dentro de la región son: los cerros Tres Picos (2,439 m), El Cebú (2,227 m) y San Vicente (2,134 m).
En una encuesta realizada en el 2005 en la Frailesca, aparentemente la violencia cotidiana y presente es un tema tabú para las mujeres. Las encuestas no dan cuenta de la dimensión de violencia intrafamiliar que padecen o reproducen estas madres de familia. ¿Por qué motivo las mujeres no han tocado este tema o han respondido que no padecen de maltrato por parte de otros miembros de su familia? Una primera explicación es lo limitado del propio instrumento de recolección que fue la encuesta ya que generalmente es un instrumento distante del informante y frío en el manejo del discurso. Otra respuesta es por el tabú, negar el hecho para poder vivir. Sin embargo, durante las entrevistas realizadas con más tiempo y complicidad, ellas tocaron el tema de la agresión familiar o social de modo abierto, algunas lloraron al hablar de su infancia y compartieron a los investigadores su sentimiento.
El nivel de educación formal es básico, 32.1% de ellas declaró no saber leer y 30.4% no saber escribir. Estos números son coincidentes con el porcentaje de aquellas que no fueron nunca a la escuela, 28.6%, lo que nos sugiere que estos saberes (tanto leer como escribir), tan necesarios para la integración a la economía y a la historia capitalista, se adquieren casi exclusivamente dentro de las aulas escolares. El 53.6% de las mujeres estudió la primaria o parte de ésta, mientras que 12.5% llegó a nivel secundaria y tan sólo 1.8% (es decir, una sola) alcanzó el nivel preparatoria. Excepto una cuya lengua materna es el tsotsil, casi la totalidad, 98.2%, habla español como lengua materna
Las familias marginales parecen estar acostumbradas a las carencias y quiebras, desde esta óptica, las diversas crisis son solo una, siempre presente y casi siempre sorteada, aunque con enormes dificultades. Este hábito a lo precario no supone un conformismo emocional, las mujeres marginales de la Frailesca padecen de depresiones, angustias y sentimientos de frustración al verse limitadas para resolver los problemas de su salud y vida cotidiana
Características naturales Geología.
La sierra alta de laderas escarpada ocupa la mayor parte de esta región, encontrándose en la parte sur desde el oriente colindando con la región Sierra Mariscal hasta el poniente colindando con la región Valle Zoque. Su geología está formada principalmente por rocas ígneas intrusivas que se forman por la solidificación del magma (granito), rocas formadas por arena, arcillas y limos (limolita-arenisca), rocas sedimentarias de colores variados, resistentes al fuego y antideslizantes (calizas-areniscas) y en menor grado roca volcánica de color gris-violáceo claro (andesita).
En el valle con lomeríos la geología está formada por acarreos de las corrientes de la sierra, de materiales aluviales y calizos recientes que se reconocen como sedimentarios (principalmente en los municipios de Villaflores y Villa Corzo), así como por rocas ígneas intrusivas de tipo granito, rocas formadas por arena, arcillas y limos, y rocas metamórficas formada de arcillas y lodos (esquisto).
En la sierra alta de laderas tendidas que se encuentra en la zona norte de esta región, la geología se compone principalmente de rocas de tipo sedimentarias calizas y limolita- arenisca. La geología en lo que corresponde a la meseta con cañadas y valle de laderas tendidas con mesetas, que se encuentran al noreste de esta región, encontramos una geología formada principalmente por rocas de tipo sedimentarias, compuesta mayoritariamente por calizas y en un menor grado encontramos las rocas limolita-arenisca.
Los suelos cambisoles se ubican en el centro, norte y sur de la región, en la sierra alta de laderas escarpadas y en los valles con lomeríos; son suelos jóvenes poco desarrollados, con capa superficial obscura mayor de 25 cm de espesor, con buen contenido de materia orgánica, pero pobre en nutrientes, sufren de moderada a alta erosión y su rendimiento en explotación depende mucho del clima.
La cobertura de los suelos luvisoles se encuentran distribuida por toda la región con predominancia en el valle con lomeríos y sierra alta con laderas tendidas; estos suelos se localizan en zonas boscosas, tienen un profundo horizonte subsuperficial enriquecido con arcillas migradas, de color rojo ladrillo, que puede contener más del 50% de este tipo de material tomando en cuenta que al ser alterada la vegetación que los cubre, son susceptibles a la erosión con un aprovechamiento moderado en la agricultura.
En pequeñas áreas al norte y noreste, sobre la meseta con cañadas y el Valle de laderas tendidas con mesetas, se encuentran suelos de tipo rendzina, connotativos de suelos y pedregosos, generalmente arcillosos y poco profundos (por debajo de los 25 cm) sobre yacen directamente a material carbonatado, con buen contenido de materia orgánica y rica en nutrientes, presenta gran peligro de erosión en laderas y lomas, estos suelos pueden aprovecharse en la agricultura y ganadería pero los rendimientos son bajos y en el uso forestal dependen del tipo de vegetación que presenten. Otros tipos de suelo presentes en la región son vertisol, fluvisol, feozem y planosol, que en su conjunto representan menos del 5% de la superficie total de la región.
El municipio de Villaflores, Chiapas, tiene una superficie territorial de 1899.96 km2 ocupa el 2.54% del territorio estatal. Limita al norte con Ocozocoautla de Espinosa y Suchiapa, al este con Chiapa de Corzo y El Parral, al sur con Villa Corzo y Tonalá; y al oeste con Arriaga y Jiquipilas.
El total de habitantes hasta el año 2020 es: 109,536.
Las coordenadas de la cabecera municipal son: 16°14'01" de latitud norte y 93°16'00" de longitud oeste. Se encuentra a una altitud sobre el nivel medio del mar de 560 metros.
Los climas existentes en el municipio de Villaflores son: Cálido subhúmedo con lluvias de verano, humedad media (60.81%), Cálido subhúmedo con lluvias de verano, más húmedo (17.77%), Semicálido húmedo con lluvias abundantes de verano (13.05%), Semicálido subhúmedo con lluvias de verano, más húmedo (6.52%) y Templado húmedo con lluvias abundantes de verano (1.85%).
¿Qué programas y estrategias regionales inciden directamente en tu población objetivo?
1.- Programas para el bienestar, vigente desde marzo 2023, en Villaflores, Chiapas.

2.- Programa en contra de la violencia de mujeres y niñas.

3.- Programa acciones integrales de prevención y control de enfermedades transmitidas por vector y brigadas casa por casa.

4.- Programa traspatio para la engorda de Pollitos y hortalizas.
5.- Programa para despensa para discapacitados.
¿Cuáles son los principales problemas de salud y nutrición que identificas en tu región?
La adecuada nutrición en las distintas etapas de la vida de los individuos es uno de los principales determinantes de su salud, de su óptimo desempeño físico e intelectual, y por lo tanto, de su bienestar. Por este motivo el derecho a la alimentación forma parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Actualmente los problemas de sobrepeso y obesidad han adquirido gran relevancia debido a su alta incidencia y a las consecuencias que tiene sobre la salud de la población. Sin embargo, los problemas de desnutrición persisten, sobre todo, en niños y mujeres embarazadas que habitan en localidades rurales, especialmente aquellos que son indígenas.
Una de las causas de la desnutrición, reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), es la falta de acceso a los alimentos. La imposibilidad de acceder a ciertos productos básicos y complementarios, sobre todo en las localidades marginadas y de difícil acceso, se asocia a la presencia de desnutrición y mala alimentación para cientos de miles de familias mexicanas que habitan en estos lugares.
La alimentación es el combustible fundamental de todo ser humano. La adopción de una dieta correcta desde la niñez resulta imprescindible para lograr un óptimo estado de salud, prevenir enfermedades y promover el desarrollo de las capacidades físicas e intelectuales.
Una dieta correcta es aquella que cubre las necesidades nutricionales, dependiendo del sexo, la edad y la actividad física. Asimismo, ésta debe ser completa, equilibrada e inocua.
Sin embargo, debido a factores económicos, sociales y culturales no siempre se logran satisfacer dichas necesidades, por lo que el estado de salud de niños y adolescentes se ve fuertemente afectado. A través de la simple identificación de los alimentos más consumidos entre niños y adolescentes, resulta posible detectar potenciales riesgos hacia su salud, y así desarrollar estrategias pertinentes que favorezcan la adopción de una dieta correcta entre éstos.
Prevalencia de sobrepeso y obesidad.
La prevalencia nacional de sobrepeso se presentó en 19.8% de los hombres y 21.0% de las mujeres estudiantes de primaria y en 22.3 y 23.2%, respectivamente, de secundaria. La obesidad se observó en 10.8% de los varones y 9.0% de las mujeres de primaria y en 10.5 y 7.5%, respectivamente, de secundaria (figura 11.2). Estas cifras representan más de 3 millones de estudiantes de primaria, de ambos sexos, y cerca de 1 500 000 estudiantes de secundaria, también de ambos sexos, con exceso de peso en nuestro país (cuadros 11.7 a 11.10).

En Baja California Sur, Nuevo León, Colima y Tamaulipas, 40 de cada 100 estudiantes del sexo masculino de primaria presentaron exceso de peso, una combinación de sobrepeso más
obesidad. Estos estados fueron los más prevalentes en el país (cuadro 11.7). Esta misma prevalencia se encontró en las niñas de primaria de Baja California, siendo también el más
prevalente (cuadro 11.8). En contraste, el estado con la menor
prevalencia de sobrepeso más obesidad, tanto en niños como en niñas, fue Chiapas: 10 de cada 100 estudiantes de primaria la presentan. Cabe recordar que Chiapas fue el estado con la mayor prevalencia nacional de baja talla en estudiantes de primaria.
En el análisis por género se encontraron estados con importantes diferencias. En Baja California Sur, Campeche y Veracruz la prevalencia de sobrepeso más obesidad se ubicó seis puntos porcentuales por arriba en los niños que en las niñas de primaria. En Tabasco y Guerrero se observó lo contrario, una diferencia hasta de ocho puntos porcentuales mayor en las niñas en comparación con los niños que acuden a la primaria (cuadro 11.7 y 11.8).
El promedio de IMC para las niñas que acuden a la primaria, en el ámbito nacional, fue de 21.7 y para los niños de 22.1 (cuadros 11.5 y 11.6). Para los estudiantes que acuden a la secundaria, tanto hombres como mujeres, la prevalencia de sobrepeso fue mayor que la de obesidad en todos los estados del país (cuadros 11.9 y 11.10).
En Baja California Sur 47% de los hombres presentaron exceso de peso, es decir, la sumatoria de sobrepeso más obesidad, siendo éste el estado más prevalente. Le siguen en orden de importancia la Ciudad de México, donde 45% de los estudiantes de secundaria la presentaron. En los estados de Baja California, Coahuila, Sinaloa y Yucatán la prevalencia se ubicó entre 40 y 42%. Estas cifras superan por mucho la prevalencia nacional de 32.8%. En contraste, Chiapas y Oaxaca fueron los estados con la prevalencia de sobrepeso más obesidad más baja, con alrededor de 22% (cuadro 11.9).
En el caso de las mujeres estudiantes de secundaria, los estados del país con la prevalencia más alta de sobrepeso más obesidad fueron Baja California, Baja California Sur, Campeche y Yucatán, con cifras por arriba de 40%. Contrario a lo ocurrido con los hombres, la menor prevalencia se ubicó en Zacatecas (16.9%) seguido de Chiapas (19.8%) (cuadro 11.10).
Las enfermedades no transmisibles como las crónico-degenerativas son las mas comunes en Chiapas.
Hipertensión en Chiapas.
La prevalencia de hipertensión arterial por diagnóstico médico previo en personas de 20 años o más en el estado de Chiapas fue de 11.7%, la cual disminuyó 10% respecto a la prevalencia reportada en la ENSANUT 2006 (13.0%) (figura 4.16). La prevalencia de hipertensión arterial fue de 14.6% en mujeres y 8.5% en hombres, con una razón mujer:hombre de 1: 0.6.
Tanto en hombres como en mujeres, se observó un incremento en la prevalencia de hipertensión arterial a partir de los 40 años (9.3% en hombres y 24.0% en mujeres), que aumentó considerablemente en el grupo de 60 años o más (22.2% en hombres y 35.4% en mujeres).
En los hombres, en la población de 60 años o más tuvo una prevalencia 5.4 veces mayor que la prevalencia en la población de 20 a 39 años, mientras que en las mujeres fue 7.5 veces mayor (cuadro 4.17).
En comparación con los resultados nacionales, la prevalencia de hipertensión arterial por diagnóstico médico previo en el estado de Chiapas se ubicó debajo de la media nacional (15.9%).
Diabetes en Chiapas.
La prevalencia de diabetes por diagnóstico médico previo en personas de 20 años o más en Chiapas fue de 5.6%, similar a la reportada en la ENSANUT 2006 (5.4%) (figura 4.16). La prevalencia de diabetes por diagnóstico médico previo fue ligeramente mayor en mujeres (6.3%) que en hombres (4.8%), con una razón mujer:hombre de 1:3.
Tanto en hombres como en mujeres, se observó un incremento en la prevalencia de diagnóstico previo de diabetes a partir del grupo de 40 a 59 años de edad (9.2 y 14.6%, respectivamente), la cual aumentó ligeramente en hombres de 60 años o más (11.5%) y disminuyó en mujeres de la misma edad (10.3%). En los hombres, no hubo casos de diagnóstico médico previo de diabetes en el grupo de 20 a 39 años de edad, en tanto que la prevalencia en la población de 60 años o más fue 1.2 veces mayor que la prevalencia en la población de 40 a 59 años.
En las mujeres, la prevalencia de diagnóstico médico previo de diabetes en la población de 40 a 59 años y en la de 60 años o más fue 18.3 y 12.9 veces mayor que la prevalencia en la población de 20 a 39 años, respectivamente (cuadro 4.18).
En comparación con los resultados nacionales, la prevalencia de diagnóstico médico previo de diabetes en Chiapas se ubicó debajo de la media nacional (9.2%). De la población de 20 años o más con diagnóstico médico previo de diabetes, el porcentaje de los que reportaron que se les realizó la determinación de hemoglobina glicosilada en los últimos 12 meses fue de 7.7% para Chiapas. Se observó una diferencia importante por sexo, las mujeres (10.6%) reportaron con mayor frecuencia la realización de la prueba en comparación con los hombres (3.5%), con una razón mujer:hombre de 3.0. Sólo a la población de 40 a 59 años se le realizó la prueba, al 14.4% de las mujeres, y al 5.5% de los hombres de este grupo de edad (cuadro 4.19). Fue evidente que el porcentaje de la población con diabetes en quienes se realizó la prueba de hemoglobina glicosilada por grupos de edad y sexo fue menor a lo esperado. No fue posible calcular el porcentaje de quiénes se realizaron la prueba de microalbuminuria debido al reducido número de sujetos. En este mismo grupo, el porcentaje de los que reportaron que se les realizó una revisión de pies en los últimos 12 meses fue de 13.6%. Por sexo, el porcentaje de la población a quienes se les realizó esta revisión fue mayor en mujeres (18.5%) que en hombres (6.4%), con una razón hombre:mujer de2:9. El porcentaje de realización de la revisión de pies más alto en mujeres fue en el grupo de 40 a 59 años (22.7%), seguido del grupo de 60 años o más (9.4%). En el caso de los hombres, el porcentaje más alto de realización de esta revisión también fue en el grupo de 40 a 59 años (8.3%), seguido del grupo de 60 años o más (3%). Cabe mencionar que no se reportó en hombres ni en mujeres la realización de la revisión de pies como medida preventiva en la población de 20 a 39 años de edad (cuadro 4.20). Lo anterior muestra que el porcentaje de la población con diabetes en quienes se realizó la revisión de pies en los servicios de medicina preventiva fue muy bajo en todos los grupos de edad, en ambos sexos.
Hipercolesterolemia en Chiapas.
Respecto a la realización de la prueba de determinación de colesterol, 40.1% de la población refirió que sí se le realizó la prueba, 44% en mujeres y 35.8% en hombres. Del total de la población, 27.9% reportó haber tenido un resultado de colesterol normal y 12.2% un resultado elevado.
El reporte de un resultado de colesterol elevado fue mayor en la población de 40 a 59 años
(21.4%) y en la de 60 años o más (18%). Se observaron resultados diferentes de colesterol elevado por sexo en el grupo de 40 a 59 años (16.5% en hombres y 26.0% en mujeres) y en el de 60 años o mas (17.8% en hombres y 18.2% en mujeres).
Condiciones de salud en el estado de Chiapas 2010 -2012.
El entorno cercano incide en los comportamientos relacionados con la salud, y es también un elemento que refleja el acceso a los servicios y los riesgos a la salud de los individuos. Las características del hogar, la unidad que agrupa a los individuos, ofrecen una mirada general de las condiciones de vida asociadas a la salud de la población.
La ENSANUT 2012 obtuvo información de las características generales de todos los integrantes de los hogares visitados. Esta información incluyó indicadores como protección en salud, escolaridad y analfabetismo, entre otros. Para este fin, la muestra seleccionada para cada entidad fue relativamente homogénea en tamaño, con las diferencias propias de la respuesta obtenida en cada entidad.
En total, se obtuvo información de 50 528 hogares distribuidos en las 32 entidades federativas del país, que representaban a los 29 429 252 hogares estima- dos en México para 2012, según las proyecciones de población. En promedio, en estos hogares habitaban 3.89 individuos, cifra similar a la que informó el Censo de Población y Vivienda 2010.1 En los hogares visitados por la ENSANUT 2012 habitaban 194 923 individuos, que representaron a los 115 170 278 habitantes de México estimados para 2012, según las proyecciones de población.
Población
En el caso de Chiapas, se obtuvo información de 1 603 hogares, que representaban a 1 122 249 hogares estimados para el estado en 2012. En los hogares visitados habitaban 7 040 individuos, que representaron a 4 923 939 estimados como población total de la entidad. De acuerdo con la ENSANUT 2012, en Chiapas 49.0% de la población fueron hombres y 51.0% mujeres, con una razón hombre:mujer de 0.96 (figura 1.1), que es el dato reportado por el Censo 2010.
En lo referente al nivel socioeconómico general de la población, a partir del indicador desarrollado para clasificar a la población del país, se observó que en Chiapas la población tendía a concentrarse en el quintil I, es decir, en el nivel socioeconómico más bajo, en donde se agrupó 56.6% de la población de la entidad; en conjunto, en los dos primeros quintiles se ubicaron cerca de tres cuartas partes de los habitantes de la entidad.
Educación
En lo que se refiere a indicadores educativos, la información recolectada para cada integrante del hogar permitió proporcionar detalles sobre asistencia a la escuela y nivel máximo de estudios alcanzado. Para Chiapas, la ENSANUT 2012 identificó que 95.1% de los niños de 6 a 14 años asistía a la escuela, en tanto que entre los individuos de 15 a 24 años este porcentaje bajaba a 39.8%.
En ambos casos, estos valores fueron similares al promedio nacional. El promedio de años completos de escolaridad en los individuos de 15 años o más en Chiapas fue de 7.0 años, 16.7% inferior a los 8.4 años del promedio nacional. En ese sentido, mientras la población analfabeta de 15 años o más tenía una proporción de 7.0% en el país, en Chiapas ese porcentaje fue 2.1 veces mayor, pues llegó a 14.8%.
En Chiapas, 26.9% de la población de cinco años o más hablaba una lengua indígena (4.5% veces más que el promedio nacional), del que 27.3% era monolingüe y el restante 72.7% hablaba también español.
Condiciones de salud.
Un indicador grueso de las condiciones de salud de la población fue el reporte de problemas de salud en un periodo determinado. En la ENSANUT se han utilizado como periodo de referencia las dos semanas previas a la entrevista en un hogar. De este indicador se esperó un comportamiento con valores mayores en los extremos de la vida.
Para Chiapas, la prevalencia lápsica de algún problema de salud identifica el valor más elevado para las mujeres de 80 años o más, que llega a 41.4% (con un amplio intervalo de confianza entre 24.3 y 58.5%). En general, hasta los 20 años la tendencia fue similar para ambos sexos, y a partir de esta edad se identificó un mayor reporte de problemas de salud entre las mujeres (con la excepción de los intervalos de 55 a 59 y 60 a 64 años, en los que la prevalencia fue prácticamente igual en ambos sexos.
Conclusiones.
En Chiapas, de forma similar al país, los padecimientos crónicos constituyen el principal reto en salud, lo que llama a fortalecer la capacidad de respuesta del sector salud ante estas condiciones. La carga de la enfermedad que representaron diabetes e hipertensión, de acuerdo con las cifras que se reportan más adelante sobre la obesidad, resaltaron la importancia de una respuesta focalizada, que genere una oferta de calidad para el control de estos padecimientos.
Un estado nutricional adecuado es imprescindible para el buen funcionamiento físico e intelectual de todo ser humano, en cualquier etapa de la vida, sin embargo, durante etapas tempranas éste resulta todavía más crítico, debido a las grandes demandas del crecimiento y del desarrollo. Los resultados mostraron que la base de la alimentación de los escolares fueron la tortilla y el frijol, al ser altamente consumidos. Posteriormente, el huevo, el pollo y la leche fueron alimentos de origen animal altamente consumidos, lo que resulta muy favorable con respecto al consumo de proteínas de alto valor biológico. El agua fue una bebida altamente consumida, sin embargo, el consumo de refrescos está prácticamente a la par del agua, situación que pone en riesgo la salud de los escolares, por la estrecha relación observada entre el consumo de bebidas azucaradas —como los refrescos—, con el incremento del peso corporal. 3,4 Asimismo, en general el consumo de frutas y verduras fue bajo, ya que sólo se observó una presencia media en prácticamente todos los estados, con algunas excepciones —Nayarit y Querétaro— en ambos niveles, y de Michoacán en primaria, los cuales fueron estados en donde el consumo de frutas y verduras fue un poco más alto, alcanzando la clasificación de presencia alta. Por lo anterior, resulta importante promover entre niños y adolescentes la adopción de una dieta que incluya la mayor variedad de alimentos que sea posible, así como la preferencia por el consumo de verduras y frutas frescas, cereales integrales, leguminosas y alimentos de origen animal con poca grasa.
Al mismo tiempo, la presencia de estilos de vida no saludables, denotados por la importante prevalencia de consumo de alcohol y tabaco, exacerba el reto de los padecimientos crónicos, y llama a fortalecer el abordaje preventivo.
Los resultados de la ENSANUT 2012 documentaron el importante avance que se ha tenido en el país en lo que se refiere a la protección en salud, a partir del incremento en la cobertura del SP, el cual aumentó en 66.7% con relación a la información obtenida en 2006 para Chiapas.
El acceso a servicios de salud y a la seguridad social fueron dos elementos que incidieron de forma importante en la medición multidimensional de la pobreza, lo que llamó a buscar estrategias que se enfoquen en el aseguramiento de la población joven que sigue reportando no contar con protección en salud, a la vez que esquemas innovadores para la seguridad social.
Niños
Los niños representan el futuro de México; su crecimiento y desarrollo saludable fueron identificados como objetivos prioritarios del Plan Nacional de Desarrollo 2006-2012, en la estrategia 7.2, que se refiere a la consolidación de la reforma financiera para hacer efectivo el acceso universal a intervenciones esenciales de atención médica, empezando por los niños.
El objetivo de esta reforma fue lograr el acceso universal a servicios de salud de calidad. Sin embargo, al reconocer que la universalización sería un objetivo que podría tardar varios años en conseguirse, se implementaron acciones para focalizar en la población infantil y así, a partir de 2006, se ha garantizado la cobertura completa y de por vida en servicios de salud a los niños nacidos a partir del 1 de diciembre de 2006.
Esto último se llevó a cabo con el Seguro Médico para una Nueva Generación, ahora denimonado Seguro Médico Siglo XXI. A través de esta iniciativa todos los niños tienen ahora derecho a un seguro médico que cubra 100% de los servicios médicos que se prestan en los centros de salud de primer nivel y 95% de las acciones hospitalarias, así como a los medicamentos asociados, consultas y tratamientos. La ENSANUT 2012 obtuvo información de 13 614 niños de 0 a 4 años, y de 14 595 de 5 a 9 años. Para Chiapas, la muestra de niños de 0 a 9 años la integraron 1 132 niños, de los cuales 534 fueron hombres y 598 mujeres.
Éstos representaron una población de 1 137 606 niños, de los cuales 50.6% fueron hombres, y 49.4%, mujeres.
En Villaflores, Chiapas
Las enfermermedades crónico-degenerativos, son las mas comunes, ademas desnutrición, anemia, sobrepeso y obesidad. La morbilidad en Chiapas presenta una composición diferenciada según grupos poblacionales y ubicación urbana o rural; en la población rural continúan prevalecen las de naturaleza transmisible, destacan las respiratorias agudas, intestinales y urinarias, parasitosis intestinales y extraintestinales; agravados por la deficiencias nutricionales que acentúan la severidad de las enfermedades en la población más vulnerable.
Según estadísticas de la Secretaría de Salud en 2010 (Indicadores Básicos de Salud 2010), Chiapas cuenta con 1 médico y 1.4 enfermeras en contacto con el paciente. La razón de 0.5 camas por 1,000 habitantes es una de las más bajas del país y esta falta de acceso de más de un millón de chiapanecos a los centros de salud (cerca de 25% de los habitantes del Estado) son en su mayoría indígenas.
Estado de nutrición.
La mayoría de enfermedades crónicas que padecen los habitantes en la Sierra y Villaflores Chiapas son generadas por el aislamiento político, económico, geográfico en algunos pueblos y social en el que viven.
Los testimonios hablan de preocupaciones por el aumento de nuevas enfermedades, con causas asociadas al medio físico, como el agua contaminada, la tierra poco productiva, el alimento sin nutrientes, el frío, las lluvias eléctricas o los huracanes que provocan catástrofes irreparables.
La enfermedad de la pobreza tiene múltiples causas asociadas que se combinan para explicar las consecuencias:
Mire todo este cerro: ¿qué vamos a producir ahí?, y así hay gente que nada más vive de su poquito de maíz, y si está bueno el tiempo va a haber buena temporada. Si no llueve normal, no va a haber buena temporada de maíz, y se queda uno viviendo con la necesidad (...) ¿Por qué nos morimos tanta gente pobre? Porque no alcanzamos para la comida. Imagínese cómo está el tiempo; ahora vamos por allá por la Sierra, vamos a darnos cuenta cuántos niños hay descalzos en la lluvia, casi desnudos, porque no alcanza el dinero (...) ¿Por qué se enfermó de esto, o por qué no está capacitado para la escuela? Porque no sabe tomar un vaso de leche al día, no te sabe comer un pedacito de queso tan siquiera, no hay nada, no alcanza el dinero.
La carestía de alimentos.
Si un tema preocupa constantemente entre las mujeres es la subida del precio de los alimentos, pues provoca una reducción de los suministros básicos para cocinar y es una de las primeras señales de una carestía que puede derivar en hambre. Enfermar de hambre no es algo que la gente hable abiertamente, sino que se expresa por otras vías: en el alza de precios, que ya no permite comprar tantos enseres, así como en la poca variedad en la dieta y en el racionamiento que debe efectuarse diariamente para que toda la familia pueda alimentarse. La carestía provoca que se hayan reducido las cantidades y la variación de los alimentos. Se come frijol y maíz como el alimento básico y se combina con algunas papas, pasta y huevos, mientras la carne, los lácteos y derivados, la fruta y algunas verduras, han desaparecido casi por completo de la dieta familiar. El pollo es el único animal que se cocina una o dos veces por semana y se hacen, por ejemplo, grandes cacerolas de caldo para que pueda ser consumido y llegue para todos. Tiene que ser pollo de rancho porque, como dicen las mujeres, el de las ciudades “no tiene el mismo sabor y no alimenta lo suficiente”.
En cambio, en el campo el pollo es mas bueno porque es más gordo, se saca más carne y el caldo es más espeso. Esta dieta escasa y repetitiva, sin los nutrientes necesarios, provoca una desnutrición severa y deriva en anemia y en otras enfermedades asociadas.
Bibliografía.
1.- Neira González, M. (2006). En qué dirección va la seguridad alimentaria. Madrid, Spain: Red Revista Española de Salud Pública. Recuperado de https://elibro.net/es/ereader/uachiapas/15377?page=3.
4.- Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Censo de Población y Vivienda 2010. México: INEGI.
8. PROY NOM SSA2-043-1999 Servicios Básicos de Salud. Promoción y educación para la salud en materia alimentaria. Criterios para brindar orientación.
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