Actividad para interiorizar, Diagnóstico social comunitario.
- Natanael Noriega González
- 30 mar 2023
- 37 Min. de lectura
Actualizado: 10 abr 2023

Universidad autónoma de Chiapas.
Facultad Maya de Estudios Agropecuarios.
Licenciatura en seguridad alimentaria.
Docente: Dr. Francisco Gutiérrez García.
Alumno: Natanael Noriega González.

Módulo 2: Diagnóstico Socioeconómico y Ambiental de la Seguridad Alimentaria.
SUB 3: Actividad para interiorizar (Diagnóstico social comunitario).
Villaflores, Chiapas, 07 abril 2023.
Metodologías participativas que ayudan a identificar aspectos cualitativos y cuantitativos de la seguridad alimentaria en Villaflores, Chiapas, México ¿Cuáles son aplicables a este municipio?.
Desde los movimientos sociales y el de las universidades también se han construido herramientas y métodos para identificar, recoger y organizar la información, así como también para presentarla en los escenarios más formales, de tal manera que no sea descalificada o desvalorizada.
Sumar herramientas y compartir metodologías de dentro y de fuera, aporta elementos para recoger, organizar y utilizar la información:
Construir diagnósticos y estrategias participativas.
Facilitar elementos que permitan explicar de mejor manera los efectos de las intervenciones foráneas.
Diseñar y compartir estrategias de protección, de incidencia y de resistencia.
Las metodologías participativas permiten conocer mejor los problemas sociales de las comunidades en que trabajamos, compartir con la población y construir caminos de superación de forma consensuada (Red Cimas, 2015). Para aplicar estos diseños resulta indispensable que exista un pequeño grupo de personas formadas, o interesadas en formarse, para de esta forma lograr una dinamización metodológica del proceso.
Pese a que ningún proceso participativo es igual, y que éste se debe adaptar a las circunstancias concretas en las que se produce, existen algunos criterios comunes:
• El proceso está orientado a construir objetivos comunes en base a los diagnósticos elaborados por el grupo y para ello es fundamental la aceptación de que nadie tiene la verdad y que tanto los diagnósticos como las formas de afrontar los problemas deben ser construidos colectivamente.
• La gente que se implica en el proceso debe ser protagonista, se da una relación sujeto entre investigadores y participantes y esto implica que los participantes aportarán propuestas que marcarán las futuras líneas de acción.
Una vez puestas en marcha las líneas de acción corresponde evaluar el proceso propio, ir monitoreando y corrigiendo sobre la marcha si así lo amerita. De esta forma se genera una espiral de acción-reflexión.
Las herramientas y metodologías serán siempre mejores en tanto más autonomía siembren y más fortalezcan a las comunidades y a su tejido social y sobre todo mientras alienten, al mayor número de personas, a ser parte activa de los procesos de transformación.
Hay coincidencia internacional en que vivimos un período de transición histórica, de carácter global y multidimensional, estrechamente vinculado a la revolución de las tecnologías de información y comunicaciones, hacia una nueva forma de sociedad donde la generación, el procesamiento y la transmisión de la información, el conocimiento, se convierten en las fuentes fundamentales de la productividad, el bienestar y el poder.
En lo económico, se evidencian importantes transformaciones en la estructura y organización de la producción y del comercio, así como en la división internacional del trabajo. La aparición de un mercado global favorecido por la desregulación y liberalización de los flujos comerciales y financieros ha otorgado gran protagonismo a las grandes empresas transnacionales, que operan en redes y funcionan como sistemas de producción integrados, segmentando la producción en distintas etapas y separando geográficamente sus fases en distintos lugares.
En lo político, puede observarse una creciente interdependencia y vulnerabilidad de los países, aumentando por lo tanto, su incapacidad para controlar o manejar los efectos de los cambios a nivel global de los mercados.
El desdibujamiento de las fronteras, aumenta el riesgo de “desgobernabilidad”. El impacto de las crisis financieras mundiales, la destrucción del medio ambiente a nivel global, muestra las debilidades de los Estados nacionales con marcos institucionales incapaces de hacer frente a las influencias de procesos sociales, económicos y políticos de carácter internacional.
Al decir de Touraine; ante el vacío político y social, se generan procesos de “desmodernización”con tendencia a la búsqueda de expresiones comunitaristas , pero con consecuencias de fragmentación social, atomización, con elites modernas articuladas al intercambio mundial, grandes contingentes excluidos que muestran nuevas manifestaciones de “retribalización”.
Todo lo anterior se traduce una pérdida de la cohesión social, ineficacia de las formas tradicionales de integración social, prevalencia de la desigualdad e inequidad social. Las condiciones laborales generan un acondicionamiento contrario a la solidaridad entre los trabajadores, las políticas habitacionales desestimulan la solidaridad y el debilitamiento de las instituciones políticas, no contribuye a generar proyectos colectivos capaces de generar solidaridad ideológica.
Las condiciones descritas, sumadas al debilitamiento del sentido de pertenencia, percepción de injusticia social, percepción de bajo cumplimiento de normas, pérdida de vínculos y baja densidad del entramado social, pérdida de confianza en las instituciones políticas, bajas tasas de participación social, baja valoración de la democracia, genera vulnerabilidad frente a las crisis económicas, sociales y políticas globales.
A todo esto, urge un proceso de revisión de las políticas públicas con el fin de apoyar la construcción de sociedades más democráticas, solidarias, justas e inclusivas. El concepto de cohesión social se instala como medio y fin de las políticas económicas y sociales. En lo referente a salud, se recurre a nuevos marcos referenciales, que recogen este concepto como factor determinante, necesario de controlar para lograr mejores indicadores de salud y disminuir las brechas de equidad.
Se requiere contar con una ciudadanía activa capaz de expresar demandas al Estado y de incorporarse en forma efectiva a la esfera pública. Sin embargo, las condiciones de exclusión y fragmentación social asociadas a las condiciones políticas y económicas y a los sistemas de relaciones sociales definidas en un marco de neoliberalización y globalización, hacen dificultoso el camino a esta real participación.
En este contexto, el discurso estatal de los países latinoamericanos ha ido incorporando paulatinamente definiciones de cohesión social más integrales, y su consideración como un medio y fin de las políticas sociales en la búsqueda de una superación de la disociación entre crecimiento y equidad.
Según Biehl recogiendo la aproximación europea al concepto, para que los países en desarrollo puedan avanzar en la construcción de cohesión social, es necesario que se generen las condiciones estructurales ideales de consenso, respeto a un Estado de derecho estable y consolidado, conocimiento ciudadano de derechos y deberes, responsabilidad compartida entre diversos actores, interés colectivo en mejorar las condiciones de vida de la sociedad y por ende, la situación y acceso a la salud.
Supone elaborar los conceptos de participación y cohesión social a partir de una “cultura de derechos” y una interpretación “política” de la cohesión social fundada en la garantía estatal de diversos derechos civiles, políticos, sociales, culturales y económicos.
Ante la necesidad de responder a nuevas demandas sociales, contención de costos, descentralización en la toma de decisiones, fortalecimiento del rol regulador y normativo de nuestro Estado, es menester iniciar procesos de modernización de la gestión pública a los cuales también se ha allegado la cooperación internacional.
Pertenecer a un mundo en el que viven alrededor de 900 millones de personas que se van a dormir a diario con hambre, vivir en un país que aporta su cuota con 24.6 millones y conforme pasa el tiempo el problema no se soluciona, genera muchas interrogantes. Si a esto se le agrega que existen programas, políticas sociales, presupuestos, esquemas de coordinación, organismos locales e internacionales diseñados especialmente para intentar terminar con este problema, las preguntas aumentan.
Por si fuera poco, si se le suma el hecho de que en el mundo existe capacidad de producción de alimentos para que nadie padezca hambre, entonces las preguntas aumentan. En la actualidad, la pobreza en general y el hambre en particular, cuentan con mecanismos para su atención desde las administraciones públicas; es un tema de vanguardia dentro los estudios que tienen que ver con el actuar de los gobiernos a fin de intentar, en principio, entender las razones de su presencia y con ello proveer líneas de solución.
México no es la excepción, por ello el Gobierno Federal anunció en 2012 la puesta en marcha de la estrategia de coordinación “Cruzada Nacional contra el Hambre”(Cruzada o Cruzada Nacional), con el objetivo principal de alcanzar “cero hambre” para la población en extrema pobreza y que presenta carencia en su alimentación.
En Chiapas, durante el 2015, 40% de la población careció de los ingresos necesarios para adquirir la canasta básica, 25% padeció de carencia alimentaria, más de 40% no tuvo los ingresos necesarios para efectuar gastos en salud y educación y más de 60% no contó con los recursos mínimos para acceder a satisfactores como vestido, vivienda y transporte.
En salud, en nuestro Estado, nuestra región Frailesca y Villaflores, la tendencia ha sido instalar mejores sistemas regulatorios, para cautelar el acceso, oportunidad y calidad de la atención con protección financiera. Este avance, reposiciona el rol del Estado y se orienta a un nuevo“contrato social que devuelve la condición de ciudadanos a todas las personas como sujetos de derechos sociales y no solamente civiles, expresados en el acto de votar.
Esto se expresa en la focalización de los recursos en grupos sociales “más necesitados” mediante una canasta básica de servicios; fortalecimiento de niveles infranacionales con mayores o menores grados de autonomía tanto en lo financiero como en lo político-administrativo.
La salud abarca una gran cantidad de áreas: la fomentación del bienestar y el mantenimiento de la salud, la prevención de enfermedades y accidentes, la detección y el manejo de asuntos médicos únicos de la comunidad y proporcionar servicios de salud a todo aquel que lo necesite. Intentaremos referirnos a cada una de ellas de forma separada, pero teniendo en cuenta que, en realidad, en muchos casos coinciden en algunas partes de Villaflores, Chiapas teniendo relación directa o indirecta con la seguridad alimentaria.
Es indudable que las administraciones públicas deben intervenir de manera correctiva y preventiva, ante las consecuencias provocadas por los efectos del modelo económico prevaleciente en el mundo, como las crisis económicas y la desigual distribución del ingreso, que redundan en altos niveles de pobreza y carencia alimentaria. Porque el hambre en el 20% de la población para un país como México, no solamente es un tema cuya atención corresponde a la administración pública pero basado en la justicia, aquella que señala John Rawls, donde está es“objeto de un acuerdo entre personas racionales, libres e iguales basada en la imparcialidad, que para que se cumpla se requiere de ciertas intervenciones estatales, de acuerdo con las reglas básicas establecidas voluntariamente y vigiladas por el Estado”. Su idea es que “cualquier individuo tenga acceso a un mínimo de bienes primarios que le permitan participar en sociedad”.
Además es un tema de capacidades básicas, aquellas que establece Amartya Sen y que las define como “las que todo individuo debe tener para participar mínimamente en distintas actividades sociales, con una nutrición adecuada, buena salud y educación básica", capacidades“que se logran para el buen vivir, con cosas tan elementales como la alimentación, hasta la participación de la vida en la sociedad; cuyos vectores reflejan la libertad de los individuos para llevar un tipo de vida u otro, pero siempre empezando por las capacidades fundamentales.
Ambas posturas están vinculadas a la idea de un Estado que por medio de su administración pública hace cosas, pero que debe mejorar las intervenciones de sus políticas públicas para proveer de justicia mínima y permitir que la población que padece hambre fortalezca sus capacidades y participe en acciones que permitan tengan alimentación sana, inocua y nutritiva en todo tiempo.
Es común abordar el tema del hambre bajo distintas denominaciones: pobreza alimentaria, inseguridad alimentaria, seguridad alimentaria, hambruna, desnutrición, carencia por acceso a la alimentación; pero esto no termina por erradicarla.
Una necesidad imperante es la de integrar una metodología participativa para fortalecer el empoderamiento de las familias en procesos de producción de alimentos con una visión a mediano y largo plazo. Las metodologías participativas podría ayudar a mejorar el impacto de las acciones que se realizan a nivel comunitario.
Según LA ONG Diseño y Capacitación para el Desarrollo y las Microfinanzas, S.C (DICADEM), el concepto de Seguridad Alimentaria (SA) ha funcionado débilmente en Chiapas. Muchos de los programas estatales y municipales de SA se ha ejecutado mal (con diseño meramente burocrático), algunos son innecesarios y otros adolecen de falta de coordinación entre sí. Se requiere de enfoque claro, preciso, sin contradicciones frente a otros programas y ajustado a las realidades de las localidades.
Los retos para la seguridad alimentaria y la salud, son cada vez más complejos ante los panoramas futuros de riesgo social y ambiental. Específicamente para las proyecciones de los efectos del cambio climático, en general mencionan que aumentarán los peligros para la salud humana, sobre todo en las poblaciones de menores ingresos de los países tropicales y subtropicales.
De manera directa se encuentran las consecuencias de temperaturas demasiado altas o bajas, pérdida de vidas y lesiones en inundaciones y tormentas, y de manera indirecta, alterando el alcance y distribución de los vectores de enfermedades, como los mosquitos, los patógenos transmitidos por el agua, así como la calidad del agua, del aire y de los alimentos (OMS, 2017).
El Plan Nacional de Desarrollo 2013–2018 (PND, 2013), plantea en entre sus objetivos “fortalecer el desarrollo de capacidades de hogares con carencia para contribuir a su calidad de vida e incrementar su capacidad productiva” a través de acciones de capacitación para fomentar el autocuidado de la salud, priorizando la educación alimentaria nutricional y la prevención de enfermedades. Asimismo, plantea “fortalecer el capital y cohesión social mediante la organización y participación de la comunidades para promover la confianza y la corresponsabilidad”.
En este contexto, la capacitación sobre huertos familiares constituyen una alternativa viable para las familias debido a que son sistemas de producción de alimentos complementarios de aquellos productos básicos como el maíz, frijol, papa y otros y además, este sistema contribuye a mejorar la seguridad alimentaria y la economía familiar (IEH, 2010), por lo que, a través de la participación, capacitación y gestión, vemos las posibilidades de contribuir al desarrollo y fortalecimiento de las capacidades de las familias locales a hacer frente a la crisis del campo, la persistencia de la desigualdades sociales y las amenazas ambientales.
En las comunidades la participación puede constituirse como una necesidad fundamental de sus integrantes ya que es una de las necesidades existenciales del ser humano y se refiere a la necesidad de tomar control sobre la propia condición y destino como persona o comunidad (Montoya y Drews, 2007).
Al respecto, Geifus (1998), considera la participación como un proceso en el cual la gente puede ganar más o menos grados de participación en el proceso de desarrollo. Dado que existen diferentes tipos de participación, tales como participación social, ciudadana, política, local y comunitaria, para fines de este trabajo se retoma la definición de participación comunitaria de Cueto et al. (2015) que lo define como la existencia de un colectivo donde sus integrantes mantienen una percepción de interdependencia, así como diversas actividades y niveles de compromisos.
Nuestra propuesta de investigación tiene el propósito de hacer un diagnóstico participativo a través de talleres con habitantes de la localidad de Villaflores, para que ellos definieran a partir de sus necesidades y recuperaran sus experiencias en seguridad alimentaria y salud a través de taller plato del bien comer.
Nuestro objetivo es presentar la experiencia de participación comunitaria, capacitación e intercambio de conocimientos relacionados a la alimentación, utilizando metodologías participativas, en una comunidad de la región Frailesca de Chiapas.
Población de estudio.
Región Frailesca.
Territorio.
La región socioeconómica VI Frailesca, según el Marco Geoestadístico 2010 que publica el INEGI, tiene una superficie de 8,001.43 km 2 y se integra por 6 municipios localizados en la parte suroeste del estado. Colinda al norte con las Regiones I Metropolitana y IV De Los Llanos, al este con la Región XI Sierra Mariscal, al sur con la Región IX Istmo Costa y al oeste con la Región II Valles Zoque.
La cabecera regional es la ciudad de Villaflores.

Se ubica dentro de las provincias fisiográficas que se reconocen como Sierra Madre de Chiapas y Depresión Central. Dentro de las dos provincias fisiográficas de la región se reconocen seis formas del relieve sobre las cuales se apoya la descripción del medio físico y cultural del territorio regional. Aquí los roles de género están bien definidos y diferenciados: el hombre a la labor y la mujer al hogar. Más de la mitad de la Población Ocupada (PO) de los cinco municipios se ubica dentro del sector primario (59.79%).
En la zona norte y oriente de la región se localiza en mayor proporción la sierra alta de laderas tendidas, valle con lomeríos, sierra alta de laderas escarpadas y en menor proporción meseta con cañadas y cañón típico; al sur de la región predomina la sierra alta de laderas escarpadas.
No se trata de una región de población próspera. El 94.86% de la PO en el sector primario puede considerarse pobre (entendiendo por pobre a la persona o familia que vive con menos de dos salarios mínimos), 46% lo hace con un salario mínimo, casi 40% (37.05%) no recibe ingresos y 11.73% vive con dos salarios mínimos. El cuadro siguiente muestra que el porcentaje de pobreza, según los tres tipos de pobreza propuesto por Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL ) ha aumentado sobre todo en el rubro de pobreza alimentaria.
En la parte oeste y central de la región se localiza la sierra alta de laderas escarpadas, y en menor proporción el valle con lomeríos. La altitud del territorio en esta región varía entre los 279 metros (al oeste del municipio de Villaflores) y hasta los 2,755 metros sobre el nivel del mar (al extremo sur del municipio de Montecristo de Guerrero). Las principales elevaciones ubicadas dentro de la región son: los cerros Tres Picos (2,439 m), El Cebú (2,227 m) y San Vicente (2,134 m).
El nivel de educación formal es básico, 32.1% de ellas declaró no saber leer y 30.4% no saber escribir. Estos números son coincidentes con el porcentaje de aquellas que no fueron nunca a la escuela, 28.6%, lo que nos sugiere que estos saberes (tanto leer como escribir), tan necesarios para la integración a la economía y a la historia capitalista, se adquieren casi exclusivamente dentro de las aulas escolares. El 53.6% de las mujeres estudió la primaria o parte de ésta, mientras que 12.5% llegó a nivel secundaria y tan sólo 1.8% (es decir, una sola) alcanzó el nivel preparatoria. Excepto una cuya lengua materna es el tsotsil, casi la totalidad, 98.2%, habla español como lengua materna
Las familias marginales parecen estar acostumbradas a las carencias y quiebras, desde esta óptica, las diversas crisis son solo una, siempre presente y casi siempre sorteada, aunque con enormes dificultades. Este hábito a lo precario no supone un conformismo emocional, las mujeres marginales de la Frailesca padecen de depresiones, angustias y sentimientos de frustración al verse limitadas para resolver los problemas de su salud y vida cotidiana.
En una encuesta realizada en el 2005 en la Frailesca, aparentemente la violencia cotidiana y presente es un tema tabú para las mujeres. Las encuestas no dan cuenta de la dimensión de violencia intrafamiliar que padecen o reproducen estas madres de familia. ¿Por qué motivo las mujeres no han tocado este tema o han respondido que no padecen de maltrato por parte de otros miembros de su familia? Una primera explicación es lo limitado del propio instrumento de recolección que fue la encuesta ya que generalmente es un instrumento distante del informante y frío en el manejo del discurso. Otra respuesta es por el tabú, negar el hecho para poder vivir. Sin embargo, durante las entrevistas realizadas con más tiempo y complicidad, ellas tocaron el tema de la agresión familiar o social de modo abierto, algunas lloraron al hablar de su infancia y compartieron a los investigadores su sentimiento.
Características naturales (Geología).
La sierra alta de laderas escarpada ocupa la mayor parte de esta región, encontrándose en la parte sur desde el oriente colindando con la región Sierra Mariscal hasta el poniente colindando con la región Valle Zoque. Su geología está formada principalmente por rocas ígneas intrusivas que se forman por la solidificación del magma (granito), rocas formadas por arena, arcillas y limos (limolita-arenisca), rocas sedimentarias de colores variados, resistentes al fuego y antideslizantes (calizas-areniscas) y en menor grado roca volcánica de color gris-violáceo claro (andesita).
En el valle con lomeríos la geología está formada por acarreos de las corrientes de la sierra, de materiales aluviales y calizos recientes que se reconocen como sedimentarios (principalmente en los municipios de Villaflores y Villa Corzo), así como por rocas ígneas intrusivas de tipo granito, rocas formadas por arena, arcillas y limos, y rocas metamórficas formada de arcillas y lodos (esquisto).
En la sierra alta de laderas tendidas que se encuentra en la zona norte de esta región, la geología se compone principalmente de rocas de tipo sedimentarias calizas y limolita- arenisca. La geología en lo que corresponde a la meseta con cañadas y valle de laderas tendidas con mesetas, que se encuentran al noreste de esta región, encontramos una geología formada principalmente por rocas de tipo sedimentarias, compuesta mayoritariamente por calizas y en un menor grado encontramos las rocas limolita-arenisca.
Los suelos cambisoles se ubican en el centro, norte y sur de la región, en la sierra alta de laderas escarpadas y en los valles con lomeríos; son suelos jóvenes poco desarrollados, con capa superficial obscura mayor de 25 cm de espesor, con buen contenido de materia orgánica, pero pobre en nutrientes, sufren de moderada a alta erosión y su rendimiento en explotación depende mucho del clima.
La cobertura de los suelos luvisoles se encuentran distribuida por toda la región con predominancia en el valle con lomeríos y sierra alta con laderas tendidas; estos suelos se localizan en zonas boscosas, tienen un profundo horizonte subsuperficial enriquecido con arcillas migradas, de color rojo ladrillo, que puede contener más del 50% de este tipo de material tomando en cuenta que al ser alterada la vegetación que los cubre, son susceptibles a la erosión con un aprovechamiento moderado en la agricultura.
En pequeñas áreas al norte y noreste, sobre la meseta con cañadas y el Valle de laderas tendidas con mesetas, se encuentran suelos de tipo rendzina, connotativos de suelos y pedregosos, generalmente arcillosos y poco profundos (por debajo de los 25 cm) sobre yacen directamente a material carbonatado, con buen contenido de materia orgánica y rica en nutrientes, presenta gran peligro de erosión en laderas y lomas, estos suelos pueden aprovecharse en la agricultura y ganadería pero los rendimientos son bajos y en el uso forestal dependen del tipo de vegetación que presenten. Otros tipos de suelo presentes en la región son vertisol, fluvisol, feozem y planosol, que en su conjunto representan menos del 5% de la superficie total de la región.
El municipio de Villaflores, Chiapas, tiene una superficie territorial de 1899.96 km2 ocupa el 2.54% del territorio estatal. Limita al norte con Ocozocoautla de Espinosa y Suchiapa, al este con Chiapa de Corzo y El Parral, al sur con Villa Corzo y Tonalá; y al oeste con Arriaga y Jiquipilas.
El total de habitantes hasta el año 2020 es: 109,536.
Las coordenadas de la cabecera municipal son: 16°14'01" de latitud norte y 93°16'00" de longitud oeste. Se encuentra a una altitud sobre el nivel medio del mar de 560 metros.
Los climas existentes en el municipio de Villaflores son: Cálido subhúmedo con lluvias de verano, humedad media (60.81%), Cálido subhúmedo con lluvias de verano, más húmedo (17.77%), Semicálido húmedo con lluvias abundantes de verano (13.05%), semicálido subhúmedo con lluvias de verano, más húmedo (6.52%) y Templado húmedo con lluvias abundantes de verano (1.85%)
La región frailesca es la principal productora de maíz en el estado por lo que se le ha denominado el granero de Chiapas, los rendimientos promedio van de 2.5 a 3 ton/ha, sólo en los ciclos de 1993-1994 se registra un volumen de producción de 403,825 toneladas en 159,134 hectáreas sembradas, sin embargo únicamente 3,500 fueron de riego (INEGI, Anuario Estadístico de Chiapas, 1995). En la Frailesca se encuentran los más altos rendimientos en producción de maíz, también se produce cacahuate, sandía, sorgo, frijol, tabaco y leche. Con la crisis de la economía en general y más específicamente del sector agropecuario, que la ha padecido desde las tres últimas décadas, acentuándose en los últimos años, los productores campesinos (ejidatarios) se han visto severamente afectados, y han reaccionado buscando otras formas de sobrevivencia, algunos abandonando sus predios, o subutilizándolos.
Villaflores, Chiapas, los productores se distinguen por dedicarse a la producción del cultivo de maíz en condiciones hídricas de temporal y riego.
Elaboración y principios teóricos y metodológicos del Programa.
Técnicas de diálogo, observación y dinámica de grupo, de aplicación general.
El contenido del programa de participación fue estructurado con base a un diagnóstico participativo sobre las necesidades en salud, nutrición y seguridad alimentaria realizado en forma de taller con un grupo de mujeres y hombres de la comunidad. Se mantuvo un proceso de participación interactiva de las personas, para realizar el encuentro para el diagnóstico, el taller y sus resultados. El diagnóstico fue enfocado a salud, seguridad alimentaria, el proceso alimentario y la incidencia en la salud.
Esta metodología considero que puede ser aplicada con base al modelo enseñanza-aprendizaje; tratando de salir de lo tradicional, evitando la relación vertical del educador-educando, donde el educador es el sujeto del proceso y el educando el objeto. Se enfatizó en la construcción de procesos conjuntos hacia fines comunes, cuyo objetivo central es la “concienciación” con vistas a la resolución de problema y demandas comunitarias, pasando el individuo de ser un simple usuario, para convertirse en agente comprometido, responsable del desarrollo de la sociedad y pasar de una participación pasiva a una participación interactiva (Geilfus, 1997).
La metodología participativa, con elaboración de mapas y esquemas, permitió el análisis y discusión de los temas; la expresión de las ideas de forma escrita en rotafolios, así como la exposición de los resultados obtenidos en plenaria por parte de los participantes.
Según lo expresado por los pobladores, sus principales medios de vida se centran en el cultivo de maíz, frijol, ganadería y elaboración de tortillas elaboradas principalmente por las mujeres. La producción es destinada principalmente para el consumo familiar y para la comercialización. Dentro de las principales problemáticas que afectan los medios de vida en la comunidad de Villaflores, se presentan con mayor frecuencia: la sequía y las lluvias intensas que afectan los cultivos, que a su vez causa inseguridad alimentaria, sobretodo en épocas de sequías, daños a la salud de mujeres causados por el humo, falta de mercado para algunos productos, falta de participación de las mujeres, bajos ingresos y la falta de alternativas laborales por lo que buscan diversificar sus actividades económicas. Asi como falta de educación básica sobre la sana alimentación.
Con el propósito de rememorar los alimentos que consumían las familias en el pasado e identificar los de consumo actual. La sesión contó con un total de ocho personas, siete mujeres y un hombre de la comunidad de Villaflores. El tema central fue la nutrición y en la parte teórica se abordaron temas como los tipos de nutrientes presentes en productos cultivados en los huertos, principalmente las frutas y verduras. Adicionalmente, se presentó una ilustración de una mata de maíz con sus derivados y otras plantas como frijol, chile, calabaza, flor de calabaza para explicar sobre sus nutrientes y en esta parte, se explicaron también sobre nutrientes, macronutrientes, micronutrientes, carbohidratos y nutrientes esenciales.
En un ejercicio para recordar la alimentación que consumía los abuelos, los padres y de los días actuales, se solicitó a los participantes que escribieran los alimentos que rconsumían en hojas de rotafolio divididas en tres apartados. Cada participante identificó los alimentos que consumían los abuelos, padres y los que se consumen hoy en día, presentaron sus resultados y con ellos, se generaron una lista de los alimentos consumidos antes y hoy en día (Tabla 1).
Tabla 1. Alimentos que se consumían antes y en la actualidad en el Municipio de Villaflores, Chiapas.
Alimentos que se consumían antes | Alimentos que se consumen hoy |
Gallina y pollos crianza en casa | Pollo de empresas como Buenaventura |
Armadillo, venado, conejo, iguana, etc. | Puerco, res, tocino, salchicha |
Leche natural | Leche industrializada |
Pan en horno de leña | Pan bimbo |
Salsas naturales | Salsas industrializadas |
Chile curtido con limón | Chile industrializado |
Manteca de puerco | aceites refinados |
Tortilla hecha a mano por mujeres | Tortilla hechas en tortillería |
Agua de pozo (no se vendía) | Agua procesada (se comercializa) |
Consumo de liquido con frutas naturales | Refrescos industrializados |
Comida hecha 100% en casa | Comidas rápidas |
Hortalizas silvestres (Hierba mora, tomatillo, Chipilin, bledo, verdolaga). | Chipilin, rábano, elote, chayote |
Piloncillo | Azúcar refinada |
Sal de mar | Sal refinada |
Frijol natural | Frijoles enlatados |
Pescado de río y de mar fresco | Pescado salado, camarón salado |
Taller Alimentación saludable.
Participaron un total de 10 personas y su servidor, explicando la importancia de los alimentos como son el maíz, frijol y chile, así como la importancia de la nutrición y su relación con las enfermedades. En la introducción del taller, se habló acerca del plato del bien comer (Figura 1) y sobre los diferentes usos de las emplean plantas como la hierba mora, col o colinabo, yuca, verdolaga, chipilín, acelga, alfalfa, berro, bledo, la chaya, espinacas, puntas de calabaza, puntas de chayote, hojas de nabo en los platillos cotidianos (arroz, tamales, empanadas, caldos, frijoles, sopas).
Figura 1. Plato del bien comer.
Cantidad | Nutriente |
1 | Una fruta (manzana con todo y cáscara, uvas, durazno, naranja en gajos, pera, guayaba, mandarina). Evitar frutas muy dulces como: piña, melón, sandía, mango. |
1 | Una proteína (Pescado, mariscos, pollo rancho), Huevo. Res y puerco una vez al mes). No embutidos, leche y derivados. |
Suficiente | Semillas, (Cacahuate, pistache, semilla de calabaza, linaza, nuez, almendra). |
Mucho | Muchas verduras. |
2 | Dos leguminosas (2 tortillas pequeñas, arroz, frijol, pastas, haba, chícharo, lenteja, etc.), No pan. |
2.5 litros | Ingerir 2.5 litros líquido diario (agua de fruta sin azúcar ó agua pura). |
3 días por semana | Realizar al menos 3 días en la semana ejercicio. |
Fuente: Elaboración propia.
Se realizó una lluvia de ideas para indagar acerca de los productos existentes en los huertos y cómo los utilizan. De acuerdo con los participantes, los productos cultivados en los huertos, por orden de importancia son principalmente acelga, cilantro, rábano, chayote, haba, lechuga y chícharos (Tabla 2).
Tabla 2. Productos existentes en los huertos y cómo los utilizan en el Municipio de Villaflores, Chiapas.
Productos de huertos | Cómo los consumen |
Acelga | Acelga con huevo |
Chayote | Hervido, en caldos, frito con huevo |
Calabaza | Calabaza con huevo |
Calabaza cáscara dura | Calabaza con piloncillo o con azúcar |
Lechuga | Ensalada de lechuga con limón |
Rábano | Rábano en ensalada con lmón |
Cilantro | En cocido res y salsas |
Fuente: Elaboración propia.
Sería interesante que se expusieran diferentes tipos de hierbas y verduras para su identificación e indicación de los tipos de platillos que se pueden preparar con los mismos. Una vez identificados las verduras, se formarán equipos de trabajo para la preparación de los platillos. Explicar los tipos de platillos a preparar y distribuir a cada equipo de trabajo, identificados cada platillo por su nombre. En seguida, solicitar que cocinen los platillos y bebidas en media hora y que presentaran los platillos o bebidas indicando los ingredientes de cada uno. Posteriormente, compartir los alimentos entre todos los asistentes.
Esto se aprovecharía para explicar activamente el plato el bien comer, complementando con los nutrientes faltantes en cada platillo.
Promoción del bienestar y mantenimiento de la salud en Villaflores Chiapas.
Estudios demuestran que comer sano, hacer ejercicio de forma regular y reducir el estrés, contribuyen a una vida más larga y de mejor calidad. Además, la mayoría de las personas se benefician de un mantenimiento y control de la salud regular (con visitas a profesionales de la salud, cuidándose de exponerse a condiciones o sustancias peligrosas, etc.). Algunos indicadores de nivel comunitario sobre la atención que las personas de Villaflores prestan a esos factores son:
Tiendas en el centro del Municipio para venta de equipos y ropas deportivas y de fitness.
Existe un Gimnasio municipal , 5 particulares; piscinas y pocos espacios para correr.
El espacio que dedican dos mercados municipales y dos supermercados (Aurera y Chedraui) conocidos a los productos saludables y orgánicos.
Desafortunadamente hay tiendas de licores en la comunidad, burdeles y venta de tabaco, sin el mínimo de cumplimento de salubridad, como estar ubicadas dentro de la ciudad, ya que estas deberían estar ubicadas fuera, etc.
El número y la frecuencia con que se compra en tiendas de comida sana, es menos a la comida no sana.
Las ventas de agua embotellada comparadas con las de refrescos.
El número de las menciones o artículos de los medios de comunicación sobre cómo mantener un estilo de vida saludable locales y adecuada alimentación.
El promedio de visitas al médico por parte de niños, adultos mayores y mujeres embarazadas (según los informes de las clínicas y consultas médicas).
El porcentaje de adultos que siguen regularmente actividades para mantener la salud, como revisiones anuales generales, visitas regulares al dentista, examen de la visión, etc. (según los informes de las clínicas y consultas médicas).
El porcentaje de niños que participan regularmente en actividades para mantener la salud (según los informes de las clínicas y consultas médicas).
La longitud de los carriles para bicicletas y los caminos para andar y correr, comparados con la de las carreteras en la comunidad, los cuales no existen.
¿Qué indicadores se deben considerar para determinar el estado ambiental comunitario?.
Los indicadores ambientales y de desarrollo sostenible, en adelante “Indicadores Ambientales”, idealmente constituyen un sistema de señales claras y oportunas sobre un determinado proceso ambiental. Construidos específicamente para los usuarios, constituyen un sistema de información selecta que permite a los países, las actores interesados (stakeholders) o bien a las comunidades de territorios específicos, según sea el caso, evaluar su progreso en cuanto a determinadas metas cuando éstas existen, o al menos con respecto a los niveles observados en un año base. Los indicadores ambientales, al igual que los económicos y sociales, permiten que los distintos actores y usuarios puedan compartir una base común de evidencias e información cuantitativa, selecta, procesada, descrita y contextualizada. Así, se facilita la objetivación de los procesos que es pertinente considerar a la hora de tomar decisiones, de intervenir y evaluar. En otras palabras, los indicadores son herramientas de objetivación de los procesos ambientales y de sostenibilidad del desarrollo. Dado que los desafíos ambientales y de sostenibilidad del desarrollo para los países de América Latina y el Caribe son mayúsculos y diversos, y que los recursos económicos y técnicos con que se cuenta son limitados, los indicadores constituyen una buena inversión para generar evidencias críticas dentro de los procesos de monitoreo, decisión e intervención. Esto así, porque la información depurada que despliegan, abre una plataforma de contenidos compartidos que puede respaldar una mejor comunicación y toma de decisiones, respecto de políticas públicas e intervenciones específicas, allí donde los problemas sean mayores, más críticos o más urgentes.
Esta potencia de los indicadores ha sido bien aprovechada en diversos ámbitos y por mucho tiempo, considérese su utilización en la generación de empresas privadas, en el manejo macroeconómico de los países, así como en el ámbito de las políticas y programas sociales. Basta plantearse la pregunta de ¿cómo podría operar un Ministro de Salud, si no contase con los indicadores correspondientes, para saber cómo puede priorizar y focalizar sus recursos escasos y mejorar la salud pública? Sin embargo, dado que el tema del medio ambiente se ha posicionado más recientemente en la agenda pública y ciudadana de nuestra región y del mundo, tanto su vinculación con los procesos económicos y sociales, así como el desarrollo de Indicadores Ambientales, están siendo abordados en el mundo en los últimos quince años. Fundamentalmente desde la publicación del Informe “Nuestro Futuro Común”, más conocido como Informe Brundtland y la realización de la Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo en donde surge la Agenda 218. Con Brundtland se masifica el concepto de Desarrollo Sostenible (figura 2), que concibe el desarrollo como la integración de los ámbitos económicos, sociales y ambientales, señalando que los procesos de desarrollo deben equilibrar los avances en estos tres aspectos, en forma simultánea y equilibrada. Desde la Agenda 21 se explicita la necesidad de contar con indicadores de desarrollo sostenible para monitorear el progreso de los países, a pesar de que la totalidad de la región no contaba aún con sistemas estadísticos ambientales básicos como insumo central para la producción de indicadores tanto ambientales como de desarrollo sostenible. De ahí que la historia de construcción de estos indicadores surgiera un tanto desorganizada y desarticulada, con protagonismo de las Oficinas Nacionales de Estadísticas, o de Ministerios de Medio Ambiente, hasta que con el tiempo se evidenciara la necesidad de articular las competencias complementarias de ambas y de otras instituciones para construir sistemas nacionales oficiales.
Figura 2. Concepción del Desarrollo Sostenible y su relación con el ámbito social y económico.

Fuente: Elaboración propia.
Aunque existían antecedentes conservacionistas en relación con los recursos naturales, México no inició sus políticas proambientales generales hasta unos meses previos a la convocatoria de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano, llevada a cabo en Estocolmo en agosto de 1972. Adelantándose a la fecha de la reunión, el gobierno mexicano aprobó en el Congreso de la Unión un primer intento legislativo sobre medio ambiente y creó una subsecretaría para el caso en la Secretaría de Salud.
Lo lógico al emprender un nuevo programa de orden nacional que erróneamente se trató como un asunto sectorial, ligado solamente a la salud sería, además de establecer la legislación y el planteamiento correspondiente de política de gobierno, definir un programa de actividades. Sin embargo, estas actividades no tuvieron suficiente alcance ni jerarquía, y además se careció de la debida preparación para emprenderlas. La conferencia de Estocolmo tampoco envió un mensaje que fuera lo suficientemente definido y vinculante, ya que los países en vías de desarrollo se defendieron como pudieron para no compro- meterse a implantar programas ambientales, alegando dificultades por el costo que tendrían que asumir mientras los países industrializados no fueran más generosos con sus dádivas para el desarrollo. El caso extremo, menos elegante por supuesto que los discursos de Indira Gandhi y de otros líderes del entonces llamado Tercer Mundo, fue el de Brasil, cuyo jefe de delegación clamó: "¡Queremos contaminación, porque significa industrialización!".
Las Naciones Unidas empezaron por crear en 1972 el Programa para el Medio Ambiente (PNUMA), con oficinas en Nairobi, Kenia, dotado de una limosna internacional de 100 millones de dólares. A pesar de esta limitación de recursos, el PNUMA pudo iniciar actividades importantes de apoyo para los países que no tenían ni idea de lo que debiera ser un programa ambiental, e intervino en varios proyectos importantes de descontaminación o limpieza del ambiente, por ejemplo, en el mar Báltico y en el Mediterráneo. Poco a poco algunos dirían que demasiado tarde y con demasiada lentitud se fueron creando en muchos países programas nacionales y actividades conducentes a las finalidades proyectadas. En Estocolmo tuvo lugar el primer foro de organizaciones no gubernamentales y de lo que ahora se llama la sociedad civil, que funcionó en forma paralela a la mega conferencia de ese año y en la que participaron científicos y otras personalidades de la vida académica y de la vida pública, y de los medios; en ese foro la atención se concentró en los problemas reales sin intervención de las delegaciones oficiales.
Fue allí donde empezó, gracias al profesor Ignacy Sachs, a hablarse del concepto de ecodesarrollo. En México, el débil comienzo de la política ambiental se fortaleció en 1990 al crearse en la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología una subsecretaría de Ecología (que en realidad debió haberse llamado del Medio Ambiente). Se había promovido a fines de 1988 la primera Ley General del Equilibrio Ecológico y de Protección al Ambiente, junto con reformas constitucionales, todo lo cual requirió que cada entidad federativa aprobara una ley igual o semejante. Se creó también el Instituto de Ecología, con cierta autonomía, para el estudio de las medidas ambientales necesarias y su aplicación y cumplimiento. Se adoptó el sistema de "normas y castigos" prevaleciente en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (ocoE), modalidad regulatoria que ya había sido puesta en vigor unos años antes por el gobierno de Estados Unidos por medio de su Administración para la
Protección Ambiental (EPA). La Secretaría de la OCDE, por su parte, evolucionaría a partir de mediados de los años ochenta, y sobre todo en los noventa, hacia la idea, de buena lógica económica, de reforzar este sistema con incentivos fiscales, financieros y otros de carácter económico.
En 1984, la Asamblea General de las Naciones Unidas creó una Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo, integrada por personalidades de todas las regiones, para redactar un informe, del que resultó el concepto de desarrollo sustentable y equitativo, con nuevas propuestas para la cooperación internacional y para la adopción de políticas globales, regionales y nacionales en materia ambiental. Naciones Unidas convocó en 1987, con el patrocinio de los gobiernos de Suecia y Brasil, la Cumbre de Río de Janeiro, de 1992. En la misma, los jefes de Estado o de gobierno de 178 países firmaron la Declaración de Río. Se aprobó asimismo un plan de acción, la llamada Agenda 21, y se firmaron o en su caso promovieron varios convenios multilaterales globales, entre ellos el del Cambio Climático. En el plan de acción se incluyó un capítulo referente a los instrumentos económicos necesarios para asegurar el éxito de la aplicación de las normas ambientales. No obstante, la legislación mexicana tardó ocho años para incluir en la Ley de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente de diciembre de 1996 un pequeño apartado sobre incentivos que no ha tenido ninguna aplicación ni efectos prácticos hasta la fecha. Se sigue descansando, con algunos retoques, en el sistema de normas y castigos como instrumento principal, aunque existe ya mayor conciencia de los deterioros ambientales y de la necesidad de detenerlos y posiblemente revertido por otros medios. El valor esencial de los instrumentos económicos financieros y fiscales a favor de las empresas para que adopten o mejoren sus programas proambientales reside en que por ese medio se fomentarían inversiones proambientales y se robustecería la escasa cultura ambiental del sector empresarial, sobre todo entre las empresas medianas y pequeñas.
En la actualidad, los programas ambientales del gobierno mexicano y de diversas organizaciones no gubernamentales abarcan aspectos educativos y de capacitación, y algunos cuentan con apoyos financieros internacionales. Además, se comienza a articular el tema ambiental no como sectorial sino como entrelazado con toda la actividad económica y social que corresponde al sector público, y que en su aplicación requiere el involucramiento completo del sector empresarial y, además, de la sociedad civil. .Se reconoce también, cada día más, que los daños al ambiente trascienden las fronteras internacionales y las estatales y municipales en todos sus aspectos, incluidos los atmosféricos. México participa también en los convenios multilaterales, algunos ya ratificados como el de Montreal sobre la producción y comercio de los CFC, y otros, como el del Cambio Climático y el de Protección de la Biodiversidad, en proceso todavía de negociación y acuerdo final.
Se pensaría, entonces, que en México se puso en marcha desde hace tiempo un programa de elaboración de estadísticas ambientales fidedignas, que servirían para elaborar indicadores y para medir y evaluar los deterioros y los resultados esperados de las políticas y las medidas ambientales. Se esperaría asimismo que el concepto de desarrollo sustentable y equitativo habría empezado a llevarse a la práctica, con apoyo igualmente en indicadores del deterioro social y de todos los elementos que intervienen, en la relación con el ambiente y con la protección no sólo de la naturaleza sino también de la especie humana, para llevar a la sociedad mexicana, a plazo intermedio y largo, a cumplir los objetivos y los compromisos de la Cumbre de Río. No se puede ya aceptar el desarrollo a secas, o sea seguir haciendo "más de lo mismo", es decir, con graves contaminaciones ambientales. No sólo es un compromiso internacional, sino que debe asumirse también como objetivo nacional.
Los indicadores ambientales corresponden a aquellos que se ocupan de describir y mostrar los estados y las principales dinámicas ambientales, es decir el estatus y la tendencia. En el Municipio de Villaflores son ejemplos: la biota y biodiversidad, la cantidad y calidad de agua, la calidad del aire respirable, la carga contaminante y renovabilidad de la oferta energética, la disponibilidad y extracción de algunos recursos naturales (bosques, pesca, agricultura), la contaminación urbana, la producción de desechos sólidos, el uso de agrotóxicos, la frecuencia e intensidad de los desastres naturales, etc.
SISTEMA NACIONAL DE INDICADORES AMBIENTALES (SNIA).
Ofrece, a través de distintos conjuntos de indicadores, una visión breve de los cambios y la situación actual del medio ambiente y los recursos naturales del país, así como de las presiones y las respuestas institucionales encaminadas a su conservación, recuperación y uso sustentable.
Tiene como principal objetivo brindar información que describa las tendencias de cambio y la situación actual del medio ambiente y los recursos naturales del país, así como las presiones que los amenazan y las respuestas institucionales que atienden su problemática. En este sitio se encuentra la versión más actualizada de los indicadores.

Atmósfera
Introducción
La industrialización, el rápido crecimiento poblacional y los patrones de consumo son factores que han propiciado la sobreexplotación de los recursos naturales y la degradación ambiental (UNEP, 2007). Un claro ejemplo son los problemas atmosféricos que actualmente se presentan a lo largo del planeta. Entre ellos, los más importantes por sus efectos sobre la salud de la población y los ecosistemas naturales son la disminución de la calidad del aire, el proceso de cambio climático y la degradación o enrarecimiento de la capa de ozono estratosférico (PNUMA, 2003; UNEP, 2007).
Actualmente México enfrenta problemas de contaminación atmosférica en sus principales zonas metropolitanas, siendo el del valle de México el caso más conocido y documentado de disminución de la calidad del aire (Lacasaña-Navarro et al., 1999; Semarnat, 2008). Además, enfrentamos los efectos globales del cambio climático (IPCC, 2007) y contribuimos con la emisión de los llamados gases de efecto invernadero (GEI) y de las sustancias agotadoras de la capa de ozono estratosférico (SAO), aunque, en este último caso, los efectos más evidentes no se expresan en nuestro país sino en latitudes más altas (PNUMA, 2003).
Para entender y enfrentar esta problemática, se requiere tener información de los factores que la ocasionan (emisión de contaminantes), de la situación sobre la condición de la atmósfera, en términos de su alteración con respecto a su condición natural, así como conocer las medidas que se toman y de los efectos que éstas tienen en la solución de los problemas.
La atmósfera actúa como una capa protectora, regulando la temperatura de la Tierra y evitando la entrada de rayos solares dañinos -como los ultravioleta-. De manera natural, está compuesta por nitrógeno (N2), oxígeno (O2) y argón (Ar) principalmente, pero también tiene otros gases en concentraciones más bajas como vapor de agua (H2O), ozono (O3), bióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O; NASA, 2004). Sin embargo, como consecuencia de las actividades humanas, no sólo se ha alterado el balance natural de su composición sino que, incluso, ahora se encuentran otros compuestos que no se presentaban de manera natural (IPCC, 2007).
La emisión de contaminantes deteriora la calidad del aire y genera daños sobre la salud de las poblaciones y los ecosistemas (Lacasaña-Navarro et al., 1999; Rosales-Castillo et al., 2001; WB, 2002; PNUMA, 2003). Los principales contaminantes, llamados contaminantes criterio, que participan en el deterioro de la calidad del aire son: bióxido de azufre (SO2), monóxido de carbono (CO), bióxido de nitrógeno (NO2), partículas suspendidas, ozono (O3) y plomo (Pb; INE-Semarnat, 2007). Otros contaminantes, conocidos como GEI, que se emiten a la atmósfera y que son considerados importantes por sus efectos sobre el cambio climático son: bióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O; IPCC, 2007).
También como resultado de las actividades humanas se emiten las llamadas sustancias agotadoras de la capa de ozono estratosférico (SAO), como los clorofluorocarbonos (CFC), hidroclorofluorocarbonos (HCFC) y halones. Estas sustancias contienen átomos de cloro y bromo, los cuales destruyen el ozono estratosférico que protege a la Tierra de los rayos ultravioleta, dañinos para los seres vivos (WMO, 2007).
Algunos de los compuestos emitidos tienen múltiples efectos y participan en más de uno de los problemas de contaminación atmosférica. Por ejemplo, el bióxido de azufre generado por los procesos industriales y durante la quema de combustibles con azufre, deteriora la calidad del aire (EPA, 2004; INE-Semarnat, 2007) y es considerados también como un gas de efecto invernadero (IPCC, 2007). También los CFC (usados como refrigerantes, solventes y en la fabricación de recipientes de espumas de poliuretano), los HCFC (sustitutos de los CFC) y los halones (usados como agentes extintores de fuego) son considerados como SAO (WMO, 2007) y Gases de Efecto Invernadero (GEI) al mismo tiempo (IPCC, 2007).
Debido a las características de los contaminantes, los problemas atmosféricos tienen efectos en diferentes niveles. El deterioro de la calidad del aire es considerado un problema local, ya que principalmente afecta a las ciudades, aunque debido a la dispersión de los contaminantes puede convertirse en un problema regional afectando a localidades vecinas (e. g., contaminación transfronteriza; PNUMA, 2003). En contraste, el calentamiento global es un problema que afecta el clima mundial (IPCC, 2007). Aunque la degradación del ozono estratosférico es un problema en el que participan todos los países, los impactos son regionales y se observan principalmente sobre Antártica, donde se presenta el llamado “agujero de ozono”; en Latinoamérica sus efectos se observan principalmente en Argentina, Chile, Brasil y Uruguay (PNUMA, 2003; WMO, 2007).
Es claro que los problemas atmosféricos son complejos, las fuentes de emisión son diversas y los contaminantes emitidos actúan en diferentes niveles. Actualmente existen programas y convenios para el monitoreo de la calidad del aire, del cambio climático y del ozono estratosférico. Estos dos últimos se enmarcan en acuerdos internacionales como la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y la Convención para la Protección de la Capa de Ozono Estratosférico.
Estos indicadores proponen el reflejo del estado de la atmósfera a nivel local y global, así como las presiones que sobre ella se ejercen y las medidas encaminadas a protegerla y frenar, revertir y mitigar su deterioro: calidad del aire, cambio climático y ozono estratosférico.

El Acuerdo de París de 2015 establece un marco global para limitar el calentamiento del planeta por debajo de 2°C, preferiblemente a 1,5°C (grados centígrados), en comparación con los niveles preindustriales. Para alcanzar este objetivo global de temperatura, los países se proponen reducir el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero lo antes posible y las reducciones rápidas después, basándose en la mejor ciencia disponible y en la viabilidad económica y social (Figura 3).
Figura 3. Cambio climático Mundial.

Fuente: Elaboración propia.
Los efectos del cambio climático son ya bien visibles por el aumento de la temperatura del aire, el deshielo de los glaciares y la disminución de los casquetes polares, la subida del nivel del mar, el aumento de la desertización, así como por la mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos como olas de calor, sequías, inundaciones y tormentas. El cambio climático no es globalmente uniforme y afecta a algunas regiones más que a otras. En los siguientes diagramas se puede ver cómo el cambio climático ha afectado ya a la región de Villaflores durante los últimos 40 años. La fuente de datos utilizada es el ERA5, el reanálisis atmosférico de quinta generación del ECMWF sobre el clima mundial, que abarca el período comprendido entre 1979 y 2021, con una resolución espacial de 30 km.
Justificación.
El incremento de la temperatura media mundial, asociado con el cambio climático, ha afectado los sistemas hidrológicos así como los ecosistemas terrestres y marinos en muchas partes del mundo, incluido México. Algunos de sus efectos pueden observarse en la mayor frecuencia, persistencia e intensidad de los fenómenos de El Niño; cambios en los patrones de precipitación; sequías y reducción o expansión de áreas de distribución de diversas especies, entre otros.
Comentarios al indicador.
Algunas iniciativas internacionales (por ejemplo, Environment Canada, EEA y EPA) utilizan este indicador. Las variaciones de temperatura proporcionan mayor información que las temperaturas absolutas, por ejemplo, indican que tanto más caliente o frío de lo normal es un lugar.

El gráfico superior muestra una estimación de la temperatura media anual para la región de Villaflores. La línea azul discontinua es la tendencia linear del cambio climático. Si la línea de tendencia sube de izquierda a derecha, la tendencia de la temperatura es positiva y las condiciones en Villaflores se están calentando debido al cambio climático. Si es horizontal, no se ve ninguna tendencia clara, y si va hacia abajo, las condiciones en Villaflores se están refrescando con el tiempo.
En la parte inferior, el gráfico muestra las denominadas "franjas de calentamiento". Cada franja de color representa la temperatura media de un año: azul para los años más fríos y rojo para los más cálidos.
Cambio climático en Villaflores (Anomalía de temperatura y precipitación por mes).

Este gráfico se centra en el mes especificado. Si selecciona, por ejemplo, el mes de Agosto, se muestran las anomalías de temperatura y precipitación de todos los meses de Agosto, desde 1979. De este modo, puede ver en qué años Agosto fue más cálido o más frío (más seco o más húmedo) de lo normal.
Los eventos extremos no son siempre visibles en estos datos - pueden tener una frecuencia diferente, y los umbrales críticos pueden ser superados con una frecuencia mayor. Nuestro servicio history+ le da acceso a los datos horarios subyacentes detallados, para las variables de temperatura, precipitación y muchas más.
La pregunta principal se refiere al futuro: ¿Cuál será la tendencia para los próximos 10-40 años? meteoblue puede proporcionar predicciones climáticas para las próximas décadas.
S e sabía que el clima era un producto derivado principalmente de la latitud, la altitud y la cercanía al mar, a estos tres factores se han venido sumando, por efecto de la acción humana por lo menos: la extensión de las áreas forestales y las emisiones de gases de efecto invernadero. En todo caso, esto no ha sustituido la definición de clima “como la serie de los estados del tiempo sobre un lugar en una sucesión habitual” (Maderey, 1982). Esta, más que una definición convencional es, a la luz de las preocupaciones actuales, un marco de referencia sobre los alcances propios de la noción del Cambio Climático, ya que muchas de ellas generalmente señalan los cambios en el tiempo atmosférico, es decir en el estado de las condiciones meteorológicas en un momento dado, el cual “es un lapso que puede durar horas, días e inclusive semanas” ( 1982).
Cada clima es un excelente ejemplo de lo que podemos denominar una propiedad emergente de un sistema complejo (García, 2000), compuesto por elementos astronómicos, geológicos, geomorfológicos, termodinámicos, hídricos, económicos, políticos y culturales, entre otros. Como propiedad emergente, no puede explicarse a partir de las propiedades de los elementos aislados que lo constituyen ni de sus interacciones, cada clima contiene un conjunto de información que es superior a la de cada parte individual. Partiendo de dicha concepción holística, queda claro que en cada clima el todo es más que la suma de las partes.
Desde el punto de vista de la climatología clásica, existe la posibilidad de analizar las leyes y teorías físicas, así como la información meteorológica para definir la distribución de los climas en el planeta y su comportamiento, de acuerdo con los cambios en la cantidad de energía contenida en el sistema Tierra-Atmósfera o en las velocidades de su intercambio (Maderey, 1982). El potencial natural que representa el clima para brindar servicios es muy grande, sin embargo, la estimación del potencial no implica necesariamente su uso (Bastian, 1997).
Es desde el enfoque funcional en donde se puede establecer al clima como un recurso natural, reconociendo cuáles de los servicios que oferta son utilizados de manera directa o indirecta por la sociedad, para ello, cada grupo social cuenta con diferentes medios técnicos y organizativos y se enfrenta a resistencias de carácter natural o cultural de acuerdo a un momento histórico determinado.La variabilidad del clima es una constante, la paleoclimatología se han encargado de revelarlo, la historia está haciendo su parte, la climatología desde hace mas de cien años también. Entonces, si el clima varía constantemente de acuerdo a una escala de tiempo geológica, histórica o meteorológica: ¿qué es lo que determina el Cambio Climático actual?.
La cantidad y distribución de la precipitación es sin duda un factor clave del clima en Chiapas. Las zonas montañosas desempeñan un papel importante, ya que por su disposición con respecto a la circulación de los vientos provenientes de los océanos funcionan como cortinas meteorológicas, reteniendo la humedad.
Sin duda alguna mantener un equilibrio en todo lo que tiene que que ver con el cambio climático es casi imposible, veo desde mi crecimiento como niño hasta la actualidad en Villaflores, contaminación de los Ríos en Villaflores ha sido devastadora y desastrosa, y pensar que estas aguas llegan hasta el mares y océanos, inclusive poniendo en riesgo la seguridad alimentaria en el mundo entero. A continuación muestro algunas fotos tomadas al día de hoy:

Foto tomada 05 Abril 2023, Río Los Amates contaminado por aguas negras, Villaflores, Chiapas.

Foto tomada 05 Abril 2023, Río Los Amates contaminado por aguas negras, Villaflores, Chiapas.
Otros indicadores ambientales a tomar en cuenta son:
Agua
Suelos
Residuos sólidos
Residuos peligrosos
Biodiversidad
Recursos forestales
Recursos pesqueros¿Qué indicadores o aspectos económicos identificas en tu comunidad?.
En 2020, la población en Villaflores fue de 109,536 habitantes (49.1% hombres y 50.9% mujeres). En comparación a 2010, la población en Villaflores creció un 11.1%.
Las compras internacionales de Villaflores en 2022 fueron de US$1M, las cuales crecieron un 100% respecto al año anterior. Los productos con mayor nivel de compras internacionales en 2022 fueron Gallos, Gallinas, Patos, Gansos, Pavos (Gallipavos) y Pintadas, de las Especies Domésticas, Vivos (US$1M).


Inversión extranjera directa (IED).
En el periodo enero a diciembre de 2022, la IED en Chiapas alcanzó los US$182M, distribuidos en nuevas inversiones (US$93.6M), reinversión de utilidades (US$92M) y cuentas entre compañías (US$54.1M).
Desde enero de 1999 a diciembre de 2022, Chiapas acumula un total de US$3,478M en IED, distribuidos en nuevas inversiones (US$1,557M), reinversión de utilidades (US$1,536M) y cuentas entre compañías (US$385M).


Desde enero a diciembre de 2022, los principales países de origen de la IED en Chiapas fueron Estados Unidos (US$154M), Canadá (US$24.7M) y España (US$10.6M).
Entre enero de 1999 y diciembre de 2022, los países que mas han aportado a la IED son Estados Unidos (US$1,862M), España (US$791M) y Suiza (US$197M).

Distribución Geográfica de Remesas.
El gráfico de línea muestra la evolución trimestral del ingreso por remesas.
En el cuarto trimestre de 2022, Villaflores registró un monto de remesas de US$11.2M.

Indicadores económicos.
Según datos del Censo Económico 2019, los sectores económicos que concentraron más unidades económicas en Villaflores fueron Comercio al por Menor (2,544 unidades), Servicios de Alojamiento Temporal y de Preparación de Alimentos y Bebidas (882 unidades) y Industrias Manufactureras (783 unidades).

En el cuarto trimestre de 2022 las ocupaciones con mayor número de trabajadores fueron Taqueros y Preparadores de Comida Rápida, Antojitos, Pizzas, Hot Dogs, Jugos, Café, Etcétera, Meseros y Ayudantes en la Preparación de Alimentos.
A nivel de entidad federativa, la población ocupada de Servicios de Alojamiento Temporal y de Preparación de Alimentos y Bebidas se concentró en Estado de México, Ciudad de México y Jalisco.
En Chiapas, la distribución de la población ocupada es la siguiente:

Población económicamente activa.
En el cuarto trimestre de 2022, la tasa de participación laboral en Chiapas fue 56.7%, lo que implicó una disminución de 0.28 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior (56.9%).
La tasa de desocupación fue de 2.33% (51.5k personas), lo que implicó un aumento de 0.039 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior (2.29%)

Disponibilidad de Fuerza Laboral.
Los campos de estudio con mayor número de egresados en el período escolar 2020-2021 en Villaflores fueron ingeniería mecánica, eléctrica, electrónica, química y profesiones afines (20.2%, 91,054 egresados), administración y gestión (12%, 54,330 egresados) y negocios y contabilidad (11.1%, 50,096 egresados).
Las carreras que destacaron en Villaflores por tener mayor número de egresados fueron licenciatura en derecho (20,908 egresados), ingeniería industrial (16,632 egresados) y licenciatura en enfermería (14,168 egresados).
El primer gráfico muestra el número de egresados por campo y área de estudio. El gráfico de barras muestra las carreras con mayor número de egresados. Puede seleccionar un campo de estudio en el primer gráfico para mostrar las principales 10 carreras de ese campo en el gráfico de barras.

Niveles de Escolaridad.
La gráfica muestra la distribución porcentual de la población de 15 años y más en Villaflores según el grado académico aprobado.
En 2020, los principales grados académicos de la población de Villaflores fueron Primaria (21.1k personas o 30% del total), Secundaria (20.6k personas o 29.4% del total) y Preparatoria o Bachillerato General (16.4k personas o 23.3% del total).
Es posible ver la distribución de los grados académicos por sexo cambiando la opción seleccionada en el botón superior.

Tasa de Analfabetismo.
11.1%, Tasa de analfabetismo promedio.
La tasa de analfabetismo de Villaflores en 2020 fue 11.1%. Del total de población analfabeta, 43.8% correspondió a hombres y 56.2% a mujeres.

Desigualdad en la distribución del ingreso.
La visualización muestra el ingreso corriente total promedio trimestral por hogar en deciles de hogares enChiapas comparando los años 2016, 2018 y 2020.
En Chiapas, el 10% de los hogares de menores ingresos (primer decil) tuvieron un ingreso promedio trimestral de $6.86k MX en 2020, mientras que el 10% de los hogares de mayores ingresos (décimo decil) tuvieron un ingreso promedio trimestral de $95.4k MX en el mismo periodo.

Desigualdad de los Ingresos en Villaflores.
El coeficiente o índice de Gini, es una medida estadística diseñada para representar la distribución de los ingresos de los habitantes, en concreto, la inequidad entre estos. Índices mas cercanos a 0, representan más equidad entre sus habitantes, mientras que valores cercanos a 1, expresan máxima inequidad entre su población.
En 2020, en Chiapas, las municipios con menor desigualdad social, de acuerdo al índice de GINI, fueron: Nicolás Ruíz(0.281), Ixtapangajoya (0.288), Chiapilla (0.289), Acapetahua (0.295) y Mazatán (0.295). Por otro lado, los municipios con menor igualdad social por esta métrica, fueron: Yajalón (0.469), San Cristóbal de las Casas (0.453), Jitotol (0.445), Bochil (0.420) y Simojovel (0.414).

Indicadores de pobreza y carencias sociales.
La visualización compara diversos indicadores de pobreza y carencias sociales.
En 2020, 48.6% de la población se encontraba en situación de pobreza moderada y 21% en situación de pobreza extrema. La población vulnerable por carencias sociales alcanzó un 22.7%, mientras que la población vulnerable por ingresos fue de 1.75%.
Las principales carencias sociales de Villaflores en 2020 fueron carencia por acceso a la seguridad social, carencia por acceso a los servicios de salud y carencia por acceso a los servicios básicos en la vivienda

Confianza en Autoridades.
En 2021, 8.43% de la población de Chiapas aseguró tener mucha confianza en la policía estatal, mientras que un 7.45% indicó tener mucha desconfianza.
Del mismo modo, un 10.2% de la población aseguró tener mucha confianza en el Ministerio Público y Procuradurías, un 13.9% en los Jueces y un 9.58% en la Policía Federal, mientras que un 10.6%, un 12.9% y un 10% aseguró tener mucha desconfianza en ellos, respectivamente.
En la gráfica puede analizar el nivel de confianza en otras autoridades y revisar los datos por sexo cambiando la opción seleccionada en el botón superior.

Bibliografía.


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